El entorno ambiental,
el espacio del nosotros...

Pacheco García VM*

A pesar de la tecnología y los avances científicos de la actualidad ¿podrá garantizar el hombre moderno su supervivencia en los próximos años?
Desde que el homo sapiens habitó la tierra, hace aproximadamente 500 mil años, y ante la dificultad que representaba su entorno ambiental, el hombre ha logrado sobrevivir con la evolución de sí mismo y su adaptación a la naturaleza. Consecuencia de ésto, es el avance científico y tecnológico que se ha generado en los últimos siglos.
Una de las principales funciones de la ciencia y la tecnología es la producción de bienes y servicios que beneficien a la sociedad, pero ¿hasta qué punto puede avanzar la ciencia sin el perjuicio del hombre y de su entorno natural? La lógica moderna nos lleva a entender que el propio avance soluciona los problemas a corto plazo, "razonamiento práctico", aunque se olvida del factor tiempo, el cual se determina al cuestionar si lo descubierto puede ocasionar algún perjuicio que se refleje a largo plazo, ejemplo de ésto es la creación de plaguicidas que momentáneamente incrementan la producción agrícola, pero que con el paso del tiempo contaminan la tierra y mediante la lluvia el plaguicida se esparce hacia ríos y mares, provocando daños irreparables al hombre y su entorno.
De la misma forma, puede mencionarse la explotación del petróleo, el desarrollo de la energía nuclear, etc; éstos ejemplos sólo demuestran la falta de consciencia del hombre hacia sí mismo, y por lógica natural hacia sus semejantes.
El entorno ambiental en el que actualmente se vive está determinado por la acción individualista del hombre, sin entender que este mismo espacio es el que le permite reafirmarse en su persona mediante la interacción que tenga con sus semejantes y con el medio que lo rodea. Si se pretende construir un entorno ambiental propicio para el desarrollo del hombre y sus capacidades - haciendo referencia al progreso científico- es necesario tomar conciencia y diseñar el entorno ecológico-ambiental como el espacio de nosotros. En esta misma línea se debe analizar el papel que juega la educación como medio propicio para la formación de la responsabilidad ambiental que se concreta en la salud particular y pública; y haciendo conciencia entre los individuos así como en las colectividades, se podrá reflejar la responsabilidad social necesaria y suficiente para que exista un mayor conocimiento del espacio que nos merecemos. El hombre, como ser genérico, siempre tiende a buscar la felicidad, su entorno no escapa de este mismo sentimiento, entendido como el más alto sentido altruista al respetar su propia vida y junto con ella la de los demás. Cuando se piense que nuestro espacio vital es el reflejo de nosotros estaremos asegurando nuestra existencia, dándole al hombre la oportunidad de valorar el esfuerzo por vivir mejor, es decir, el entendido ético que debe tener todo avance científico. De esta forma se asegurará un ámbito de coexistencia y no de sobrevivencia, que es el que prevalece actualmente en nuestra vida. La reflexión que la Madre Teresa de Calcuta hizo acerca de la acción ética, y que como hombres debemos seguir es "¡la vida es la vida, defiéndanla!", refleja en gran medida el papel que como docentes tenemos en la reflexión y toma de conciencia de nuestro entorno, para reafirmarnos como hombres, con la influencia que nos de la idea comunitaria del bien común y el reflejo que de esta misma idea se de en el medio.


*Profesor del Departamento de Medicina Familiar